Memorial

El Incendio en la guardería ABC ocurrió el 5 de junio de 2009 en Hermosillo, Sonora, México. En el incendio fallecieron 49 niños y 106 resultaron heridos, todos de entre cinco meses y cinco años de edad. Ocurrió al propagarse un incendio de una bodega contigua del gobierno del Estado de Sonora, siendo gobernador del estado Eduardo Bours Castelo y la presidencia de Felipe Calderón Hinojosa. La estancia infantil privada funcionaba por el modelo de subrogación por el IMSS.


Siete meses después del crimen contra los normalistas de Ayotzinapa, cientos de ciudadanos lanzaron un reto simbólico al gobierno federal: instalaron en uno de los camellones de Paseo de la Reforma una de las principales avenidas de la capital mexicana una escultura roja de metal de más de tres metros de altura donde se lee +43. Fue un mensaje contundente: siete meses después de los hechos en Iguala, Guerrero –que dejaron seis personas ejecutadas, tres de ellos normalistas, y 43 más desaparecidos–, la única conclusión del caso es la impunidad.


Bordamos tal vez porque queremos crear algo bello de los pedazos que recogemos del infierno. Porque unas manos pueden transformar las cosas y necesitamos transformarlas en cosas bellas porque ya muchas manos trabajan en hacer lo detestable, lo innombrable, lo incomprensible.

Bordamos por la esperanza de que vuelva la Paz y porque quisieramos hacerlo en sabanitas para las cunas de los bebés o en pañuelos que los amados atesorarán en los bolsillos de sus pantalones. Teresa Sordo Vilchis.


Una finca llamada la ley del monte  ubicada en un angosto camino de terracería  a las orillas de la ciudad de Lagos de Moreno Jalisco, en algún tiempo funcionaba como tienda de vinos y licores, pero la noche del siete de julio del año dos mil trece, funciono como escenario para que torturaran y posteriormente disolvieran en químicos los cuerpos de 6 jóvenes  que fueron secuestrados al azar en las calles de la ciudad. Un líder del crimen organizado se encontraba de visita en la población, para acudir a una fiesta a la cual había sido invitado, al percatarse que una de sus camionetas había sido abierta y una de sus pertenencias robadas, ordeno a su gente recorrer las calles y secuestrar a todo aquel que anduviera por la ciudad  y que pudiera proporcionar información del paradero de su bolsa extraviada. Estos jóvenes caminaban de regreso a sus casas y el destino los encontró de frente con el comando armado que buscaba  testigos para entregar a su jefe. 

 Actualmente los familiares de los jóvenes han decidido intervenir la finca y apropiarse de fachada pintando un mural en referencia a la memoria del acto de muerte que transformo su vida para siempre.   


El Antimonumento ABC. Ciudad de México